La Unidad de Gestión Clínica de
Neurociencias organiza esta reunión en colaboración con la Asociación
AGASI y la Unidad de Atención Ciudadana
El Hospital Regional de Málaga acoge esta
tarde las II Jornadas Hospitalarias sobre los Efectos Tardíos de la
Poliomielitis (con el objetivo de informar a profesionales sanitarios y a
las personas afectadas de polio, y sus familiares, del denominado
Síndrome Post-polio (SPP), así como de la situación de los afectados.
El encuentro ha sido organizado por la Unidad de Gestión Clínica de
Neurociencias a petición de la asociación AGASI (Asociación andaluza de
personas con secuelas de polio, sus efectos tardíos y síndrome
post-polio) con la colaboración de la Unidad de Atención Ciudadana.
La poliomielitis es una enfermedad infantil infecciosa causada por un
virus, erradicada en España desde el año 1979, según la OMS. En España
hay unas 40.000 personas afectadas de polio y la estimación de pacientes
en Málaga es de unos 2.300.
El SPP, reconocido por la OMS en el año 2007, es un trastorno
neurológico y traumatológico progresivo que aparece a los 15 años, o
más, de una poliomielitis aguda. Se manifiesta por una debilidad y
fatiga muscular sobreañadida, y dolor muscular y articular, pudiendo
aparecer hasta en un 40% de los pacientes que han tenido polio.
Como efectos tardíos de la polio los afectados también pueden presentar,
aunque con menor frecuencia, atrofia muscular, dificultad para respirar
y deglutir, trastornos del sueño e intolerancia al frío, lo que, en
ocasiones, conlleva grandes limitaciones para realizar las actividades
de la vida diaria.
Los aspectos sociales de la enfermedad, así como la situación actual de
los afectados, han sido abordados por representantes de la asociación de
pacientes en el ámbito nacional, regional y local, y por una
trabajadora social de la asociación.
De otro lado, neurólogos, neurofisiólogos y neuropsicólogos han
presentado los aspectos clínicos y la situación actual de la enfermedad
para la que actualmente no hay ningún fármaco eficaz.
El tratamiento está orientado a la prescripción de fármacos que alivien
los síntomas, utilización de medidas ortopédicas, seguir una serie de
recomendaciones que les ayude a llevar a cabo sus actividades de la vida
diaria, y ayuda psicológica que facilite su adaptación a las nuevas
circunstancias.
Así, recomendaciones tales como evitar el sobreuso muscular, realizar
una actividad física moderada, evitar actividades extenuantes, programar
periodos de descanso a lo largo del día, y evitar la obesidad, son
básicas para mejorar la situación de fatiga que pueden presentar hasta
el 80% de los pacientes.
El conocimiento por parte del paciente de la evolución de la enfermedad -
habitualmente benigna, aunque lenta y con grandes periodos de
estabilización – es fundamental para conseguir una mejor adaptación del
paciente a su nueva discapacidad.
El diagnóstico de la enfermedad es clínico, no existiendo ninguna prueba
diagnós-tica concluyente. Esto provoca que, en ocasiones, resulte
difícil llegar al diagnóstico de la enfermedad, ya que se puede
confundir con otras patologías que producen debilidad y dolores
musculares.
Dada la gran variabilidad de síntomas que pueden presentar los pacientes
se hace imprescindible la coordinación de un equipo sanitario
multidisciplinar compuesto por médicos neurólogos, rehabilitadores,
traumatólogos, neumólogos, médicos de familia, neuropsicólogos,
fisioterapeutas, logopedas, terapeutas ocupacionales, enfermeras
hospitalarias de enlace y trabajadoras sociales.
Estas Jornadas, presentadas por el director de la UGC de Neurociencias,
Óscar Fernández y por responsables del centro sanitario y de AGASI,
pretenden sensibilizar y ampliar el conocimiento sobre el SPP entre
profesionales y ciudadanos, así como mostrar la realidad de este
colectivo de pacientes.